Los Héroes Anónimos del Bebé con Puro: Joan Viñallonga
Joan Viñallonga no es un aristócrata ni un escritor. Joan Viñallonga es mi héroe. No ha volador por los aires a una banda de criminales como John McLane. No ha conseguido que un pais exclame unánime comorr?! de la forma en que lo logró Chiquito de la Calzada. No explicó por qué no se deben comer galletas en la cama como Blas hizo con Epi. Joan Viñallonga es un héroe por que este señor, al que te podrías encontrar en el metro y tomarías por un gris oficinista o un tuercas cualquiera, fue el creador del HELADO (así, con mayúsculas): El Drácula de Frigo
McLane, entregue su placa y su peluquín y vaya a tomarse un Drácula...
No voy a hacer un corta-pega sobre el tema, si quereis más información la encontrareis en internet. Sólo pretendo rendir un justo homenaje a la persona que penso en unir vainilla y jarabe de fresa y recubrirlo con cola. Ah, esos locos años 70. Bendito seas, Joan. 
Reconozco que temí por la desaparición de este asombroso helado, sobre todo cuando hace cinco años desapareció de los supermercados su caja de cinco unidades. Pero la suerte es de audaces y en los últimos tres años han surgido imitaciones (ninguna a su nivel, pero paero para los yonquis del Drácula todo vale). Primero fue Maese Carles con su Draculín de medio litro y colores de esos que pasan por todo el tracto digestivo tiñéndolo como si fuese una bandera belga. Después vino el Bat-ice de Carrefour, en bote y formato clásico, y ahora he visto como Mercadona se ha sumado a la lucha con cajas de 10 mini-diabolinos. Qué orgasmante.
En fin, larga vida al Drácula y sus variantes. Ahí os dejo una foto para que se os pongan los dientes largos. Cortesía del señor Viñallonga.


